Cuidados de otoño

Prevención

Cuidados de otoño

El otoño se caracteriza por ser una estación de cambios de temperatura y condiciones climáticas. Así como hay afecciones propias del verano, el otoño presenta sus propias enfermedades, especialmente respiratorias, como alergias, resfríos y gripe.

Alergias de otoño

El descenso de temperatura que marca el inicio del otoño es un fenómeno que dispara gran cantidad de síntomas como congestión y obstrucción nasal, picazón, lagrimeo, estornudos. 

Resfrío de origen viral no es igual a rinitis alérgica

A diferencia de las alergias, el resfrío provoca una secreción inicialmente acuosa que luego se transforma en espesa y amarillenta, además de síntomas de decaimiento y fiebre. Las alergias ceden cuando la persona deja de exponerse a los agentes alérgenos en tanto los resfríos virales duran al menos una semana y pueden complicarse con sinusitis.

Enfermedades respiratorias

Cuando la alergia encuentra a los bronquios como órgano vulnerable, se disparan crisis de asma. Los síntomas son: dificultad para respirar, agitación, tos seca y sibilancia.

No hay que olvidar que el asma es una enfermedad crónica que cursa con una reactividad extrema de las vías respiratorias y que el frío y los cambios de temperatura favorecen esa hiperreactividad. Los accesos de asma varían según cada persona, pudiendo ser pocos o frecuentes. En ambos casos,  afectan seriamente su calidad de vida.

Contribuyen al asma, el tiempo húmedo y ventoso que esparcen agentes alérgenos, como pólenes, ácaros del polvo, esporas del moho y pelos de animales domésticos, en tanto las infecciones virales y alergias sensibilizan las vías aéreas.

La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por el virus influenza. La mejor manera de prevenirla es vacunarse en otoño.

Otoño y salud mental

Un  trastorno emocional típico de la estación es la llamada “depresión otoñal” o TAE (Trastorno Afectivo Estacional) caracterizada por falta de interés por realizar actividades, la apatía, la falta de sueño (o por el contrario, por la necesidad de dormir demasiado) y la tristeza. Aunque no se sabe demasiado del TAE, se cree que está relacionado con cambios hormonales provocados por la disminución de las horas de luz.

 MEDIDAS PREVENTIVAS PARA AFRONTAR EL PASO DEL OTOÑO 

  • Aumentar las defensas inmunológicas.
  • Dormir lo necesario, al menos 8 horas diarias.
  • Hacer ejercicio.
  • Beber mucha agua para hidratar no sólo la piel sino las vías respiratorias.
  • Beber infusiones calientes como té y caldos para proteger la garganta.
  • Alimentarse sano. Ingerir especialmente frutas y verduras. Los cítricos son especialmente recomendados junto a la cebolla y el ajo que poseen un efecto antivírico.
  • No abusar de la calefacción. Ventilar bien las habitaciones para renovar el aire.