Cuidados de Verano

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Cuidados de Verano

El sol es la fuente energética principal de vida, proporcionando luz, calor y energía necesarios para las plantas, animales y, por supuesto, para el ser humano. Sin su presencia la vida en nuestro planeta sería imposible tal y como la conocemos.

El aporta de luz solar ayuda a nuestro cuerpo a llevar a cabo funciones como es la síntesis de vitamina D (necesaria para el metabolismo del calcio y el fósforo), la correcta circulación sanguínea, la producción de hormonas, la creación de defensas para evitar alergias e infecciones en la piel y mejorar el sistema inmune.

Recibir la luz solar en forma moderada es vital y saludable. Los rayos UV (ultravioleta) ayudan al cuerpo a producir vitamina D. Solo el 5% de la radiación solar que llega a la tierra es radiación UV, pero es muy potente. Hay tres tipos de UV. Mientras la radiación ultravioleta C es bloqueada por la capa de ozono, los rayos ultravioletas A (UBA) y rayos ultravioletas B (UVB), llegan a la superficie de la tierra y afectan la piel.

Mientras que la exposición de nuestros cuerpos a los rayos UVB puede causar quemaduras de sol, los UVA pueden afectar la piel a nivel profundo (epidermis).

Cuando su piel se expone a rayos UVA, ésta intenta protegerse de un mayor daño produciendo más melanina, el pigmento de la piel que la vuelve más oscura. Eso, nada menos, es lo que le produce un bronceado y no deja de ser una señal de daño de la piel.

Entonces tenemos que:

1) demasiada exposición a los rayos ultravioletas daña la piel. La mayoría de las personas puede obtener la cantidad necesaria de vitamina D con apenas cinco a 15 minutos de exposición al sol, dos a tres veces por semana.

2) la sobreexposición solar genera irritación, enrojecimiento, ardor y quemaduras en la piel. Las radiaciones impactan sobre el ADN de las células provocando mutaciones que, en algunos casos, pueden convertirse en células malignas, propagarse y generar un tipo de cáncer conocido como melanoma, además de  desencadenar otras reacciones indeseables en los ojos y la piel.

Los grupos más vulnerables son: lactantes, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

 

CUIDADOS BÁSICOS PARA LOS NIÑOS EN VERANO

Durante las vacaciones, se debe prestar una especial atención a aspectos relacionados con la salud de los niños  específicos de la época estival. El calor hace que los niños pierdan mucha agua y corren el riesgo de deshidratarse. Tienen que beber mucho, preferiblemente, agua o sales de rehidratación oral.

Durante los primeros seis meses de vida, los lactantes no necesitan beber agua porque ya están convenientemente hidratados con la leche materna. Lo ideal es ponerles muchas veces al pecho.

Si la temperatura es muy alta, se les debe ofrecer agua en medidas adecuadas, porque si beben en demasía se sacian pronto y por lo tanto luego no comerán.

Los niños, especialmente los menores de un año, deben de permanecer en lugares frescos, tanto dentro como fuera de casa, porque aún no tienen desarrollada la capacidad de regular su temperatura corporal.

Los niños no deben recibir sol directamente antes de cumplir sus primeros 12 meses de vida, ni siquiera con protectores solares. Y a partir del primer año, sólo pueden hacerlo con protección alta, aplicada periódicamente. Es vital ducharlos o mojarles el cuerpo con agua fresca.

En cuanto a la alimentación, los helados son una opción muy buena y nutritiva. Si los hacemos en casa, con leche, huevo y fruta, les proporcionamos, además, una alimentación completa, sana y sin colorantes. Es importante no obligar a los niños a comer porque, al igual que nos ocurre a los adultos, a ellos también les afecta el calor. Estar conveniente hidratados es la consigna.

Es altamente recomendable que ingieran mucha fruta y verdura, porque son ricas en agua. También carbohidratos porque ésta una época de mucha actividad física y los carbohidratos son  la fuente más importante de energía para su cuerpo. El sistema digestivo convierte estos hidratos de carbono en glucosa.

 

OTROS CUIDADOS PARA LA INFANCIA

Durante el primer año de vida, no se les debe aplicar repelente de mosquitos directamente sobre la piel, sino en la ropa o los mosquiteros con las que les protegemos.

Para evitar las irritaciones de la piel, se debe colocar a los bebés en lugares frescos porque si pasan mucho calor, aparece el sudor como defensa corporal para mantener refrigerado el cuerpo, y éste tiene un efecto irritante sobre la piel. Si se produce la irritación, lo mejor es el agua y el jabón neutro. Mientras menos cremas reciban los niños, mucho mejor.

Para mitigar las paspaduras que aparecen en la zona del pañal, lo mejor son las pomadas en base de aceites. También existen cremas inocuas en base a óxido de zinc, glicerina y polvos de talco.

Las pomadas con corticoides sólo pueden ser prescriptas por el médico.

 

PAUTAS GENERALES DE CUIDADO FRENTE AL SOL

  • Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16.
  • Usar protección solar. Aplicarla antes de cada exposición y renovarla cada 2 horas.
  • Evitar por completo la exposición al sol de menores de 1 año.
  • Tomar mucha agua durante todo el día.
  • Evitar las comidas abundantes. Consumir alimentos frescos, como frutas y verduras, que hayan sido previamente lavados con agua segura.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas, bebidas muy dulces e infusiones calientes.
  • Usar ropa suelta, de telas livianas y colores claros.
  • Realizar ejercicio físico liviano.
  • Protegerse la cabeza con sombrero o gorra.

 

SÍNTOMAS DE ALERTA: EL GOLPE DE CALOR

El golpe de calor ocurre cuando la temperatura del cuerpo supera los 40 grados, produciendo así una incapacidad para sudar debido a un fallo del sistema termorregulador del organismo. De esta manera, además de la hidratación permanente, se recomienda refrescarse con agua fría. 

Las muñecas y la nuca son zonas del cuerpo que se recomienda mojar ante la sensación de calor ya que como las venas y arterias que pasan por allí están más cerca de la epidermis, se refresca la sangre en circulación y, en consecuencia, la sensación de alivio y frescura se traslada al resto del cuerpo.

 

Ante mareos o desvanecimiento se debe:

  • Recostar a la persona en un lugar ventilado, bajo techo.
  • Ofrecerle una bebida rehidratante (nunca infusiones calientes ni muy dulces)
  • Mojarle las muñecas y la nuca con agua fría.
  • Frente a: dolor de cabeza intenso, sensación de fatiga, sed intensa, náuseas y vómitos, calambres musculares, convulsiones, sudoración, somnolencia y respiración alterada, es fundamental concurrir rápidamente a la guardia médica más cercana.