El sueño infantil y el buen dormir

Prevención

El sueño infantil y el buen dormir

No siempre están cansados, pero les cuesta dormir y cuando logran dormir, no pasa mucho tiempo en que se despiertan durante la noche. Algunos tienen pesadillas, otros terrores nocturnos. El problema es que hay niños y niñas que no descansan bien.

Les cuesta despertarse por la mañana, y en consecuencia, están cansados o con somnolencia durante el día, lo que afecta su rendimiento en la escuela, en el deporte y en su cotidiano vivir. Lo sustancial para los padres es saber que el sueño cumple una función esencial para el descanso de cuerpo y mente y un desarrollo sano.

 

Crecimiento

Durante el sueño se liberan hormonas del crecimiento, facilitadoras de un crecimiento adecuado.

 

Aprendizaje, memoria y atención

Dormir es necesario para aprender y memorizar porque cuando  dormimos el cerebro trabaja y procesa los aprendizajes que tenemos durante el día. Por el contrario, no dormir bien implica dificultades para aprender, tomar decisiones y llevar una vida sana y feliz. Cuando un niño no duerme bien, se afecta también su capacidad de concentración, por lo que pueden aparecer problemas de atención.

 

Equilibrio emocional

El buen dormir hace a la estabilidad emocional porque dormimos también descansa la parte del cerebro que procesa las emociones. La falta de descanso trae irritabilidad, hostilidad contra sí mismo y contra otros, sean estos familiares, amigos y compañeros de la escuela o el jardín.

 

Sistema inmunológico

Otro aspecto fundamental es que el buen dormir fortalece el sistema inmunológico.  Cuando un niño no duerme bien es más vulnerable a infecciones y enfermedades. El sueño ayuda a regular las funciones corporales, por eso cuando las están alteradas pueden incidir en el sobrepeso.

 

LAS CAUSAS

Algunos niños y niñas tienen dificultades para dormir, lo que puede ser un trastorno pasajero o extenderse en tiempo. Las causas pueden ser diversas. Lo más común es encontrarnos con dos situaciones:

1) Una inadecuada higiene del sueño. “Higiene del sueño” originalmente hacía referencia a qué tan limpio e higiénico era el ambiente para dormir. En su uso contemporáneo, higiene del sueño hace referencia a las prácticas y hábitos que ayudan a tener un sueño reparador. El sueño, además de una función biológica, es un hábito que puede inculcarse. Esto incluye tener en cuenta:


- Confort en la cama

- Temperatura adecuada del ambiente

- Adecuado nivel de luz del dormitorio

- Mitigación del nivel de ruido

- Regularidad a la hora de acostarse (rutina del sueño)

- Lapso de tiempo entre la comida y el irse a la cama

 

2) Pesadillas y terrores nocturnos. En estos casos suele haber una causa emocional. Son niños y niñas que tienen algún problema o preocupación que afloran del inconsciente cuando duermen. Es importante indagar sobre el temor y tratarlo.

 

CÓMO FACILITAR UN BUEN DORMIR

  • Crear una rutina del sueño que a fuerza de repetición se convierta en hábito.
  • Establecer un horario para ir a la cama y para levantarse.
  • Llevar a cabo actividades relajantes media hora antes de ir a la cama: baño tibio, lectura de un cuento, beber un vaso de leche, música de relax, etc. Estas acciones “enseñarán” al cuerpo que es la hora de irse a dormir.
  • Evitar bebidas o alimentos que causen excitación del sistema nervioso.
  • Prescindir de televisores, computadoras y celulares.