La alimentación en Primavera

Sanatorio

La alimentación en Primavera

¡Bienvenida primavera!

Al fin llegó la tan ansiada primavera, en mi opinión la estación más linda del año. Atrás quedaron los días fríos de este invierno que por momentos se hizo sentir fuerte.

Es momento de dejar atrás las excusas y retomar el tema de la actividad física. Los días empiezan a ser más largos y ya se puede arrancar aunque sea con una caminata por el parque.

¿Y qué pasa con los kilitos de más que se acuerdan les nombre en uno de mis primeros artículos? La primavera suele despertar en muchas personas el deseo de perder peso. Empieza la Operación Traje de Baño! Hay que mostrar el cuerpo y arranca la cuenta regresiva al verano.

Dietas del momento, todos los años surgen nuevas: cetogénica, ayuno intermitente, 800 calorías, sin hidratos, etc., etc., etc. Pero lamento decirles que no existen milagros. No sólo pueden ser frustrantes sino que además pueden ser peligrosas para la salud.


Para perder peso de manera saludable hay que comer menos y moverse más. Crear lo que se dice un balance negativo de calorías. Es la única manera de bajar de peso y poder mantenerlo. Y para esto sería bueno acudir a un profesional que los asesore, además crea un compromiso y la obligación de un control que suma y mucho.

Les dejo algunos consejos que pueden ir haciendo mientras sacan un turno:

  • Elegir verduras de todos los colores, ahora si se pueden comer crudas. Aportan fibra, muy pocas calorías y grasa, vitaminas y minerales. La mitad del plato siempre deben ser verduras.
  • No saltear comidas. Respetar al menos las 4 ingestas. Eso hará que no lleguen famélicos a la próxima comida. Evitar los periodos largos entre comidas. Nadie puede elegir inteligentemente qué comer teniendo hambre. Si no llegás o sentís hambre entre comidas podés hacer una colación.
  • Reducir el consumo de alcohol. Aporta muchas calorías y nada de nutrientes.
  • Cocinar nuestra propia comida. Planear las compras y las preparaciones. Conocer los ingredientes de lo que estamos comiendo. Evitar el delivery y la rotisería.
  • Destinar un tiempo para disfrutar de la comida. Evitar comer haciendo otra cosa, por ejemplo mirando la tele. Destinar el momento de la comida para el encuentro familiar y el diálogo.
  • Consumir todos los grupos de alimentos. No restringir ni eliminar alimentos por creencias populares. Para derribar esos mitos hay que consultar con un nutricionista quien va a indicar las cantidades y la selección adecuada de cada grupo de alimentos.
  • A la hora del ejercicio, caminar, correr, pedalear, bailar o nadar. Lo que te guste y puedas mantener por un tiempo no menor a 30 minutos. Acordate que esto debe ser un cambio de hábito que empieza un día y continúa para siempre.

Hasta la próxima…

LA NOTA ES DE AUTORÍA DE LA LIC. LORENA ZRYCKI, INTEGRANTE DEL SERVICIO DE NUTRICIÓN DEL SANATORIO MÉNDEZ.