OBSBA: 100 % de Áreas Cardioprotegidas

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OBSBA: 100 % de Áreas Cardioprotegidas

Culminó exitosamente el plan de trabajo para que todas las sedes y dependencias de la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires sean consideradas Áreas Cardioprotegidas a partir de provisión de desfibriladores de última generación y la capacitación del personal por etapas.

Así, ObSBA  alcanza los objetivos propuestos en la Ley 26.835 que estipula la promoción y generación de espacios cardioprotegidos.

Una situación de emergencia cardiaca requiere acciones rápidas y asertivas ya que eso marca la diferencia entre la vida y la muerte.

La muerte súbita, entendida como el paro cardiorrespiratorio repentino en una persona aparentemente sana, es quizás la situación más dramática de todas las situaciones de emergencia. En nuestro país, decenas de miles de personas son víctimas de un paro cardíaco repentino cada año, lo que supone varias veces más muertes que las ocasionadas por accidentes de tránsito.

La principal causa de muerte súbita en los adultos (90% de los casos) es una arritmia cardiaca llamada fibrilación ventricular, por la cual el corazón pierde la capacidad de contraerse en forma sincronizada y actuar como una bomba que lleva sangre y oxígeno a los tejidos.

Cuando se instala la fibrilación ventricular la víctima cae inconsciente y, si no median acciones de reanimación cardiopulmonar, la muerte cerebral comienza entre los cuatro a seis minutos posteriores y es irreversible.

Aproximadamente el 80% de estos casos suceden fuera del hospital (vía pública, trabajo, club, hogar) y sin ningún tipo de acceso al sistema de emergencias médicas.

Por tal motivo, resulta fundamental capacitar a los trabajadores a fin de contar con los  conocimientos y habilidades para asistir a quien lo necesite.  

 

EL VALOR DE LAS MANIOBRAS DE RESUCITACIÓN

La única intervención eficaz –y esto forma parte de la evidencia médica- para revertir la fibrilación ventricular es la desfibrilación: una descarga eléctrica que “resetea” el corazón para que pueda regresar a un ritmo normal. Las posibilidades de éxito de esa descarga eléctrica, decaen por cada minuto que pasa desde el paro cardíaco.

Por eso el tiempo de respuesta es un factor fundamental para revertir la situación y minimizar las secuelas.

De ahí la importancia de la comunidad como primer eslabón en la cadena de supervivencia: la participación de la/s persona/s que ocasionalmente se encuentra cercana a la víctima, presencia la muerte súbita, alerta al sistema de emergencias médicas e inicia las maniobras de resucitación cardiopulmonar hasta la llegada de la ambulancia.

Desde el año 2010, la comunidad científica nacional e internacional remarcan la importancia de implementar el uso del desfibrilador externo automático (DEA) en la comunidad como una necesidad primordial dado que el acceso temprano a la desfibrilación es el principal determinante de sobrevida en los casos de muerte súbita.

De la misma manera, aconsejan y promueven la creación de espacios cardioseguros en las instituciones que cuenten con afluencia masiva de público.

Esta acción llevada a cabo por ObSBA confirma, una vez más, el compromiso de la entidad en brindar en sus distintos lugares de atención el más alto grado de protección de la salud para sus afiliados.