Servicio de Ginecología del Sanatorio Méndez

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Servicio de Ginecología del Sanatorio Méndez

Ubicado en el primer piso del establecimiento del barrio de Caballito, el servicio de Ginecología está compuesto por trece profesionales médicos, cuatro de Enfermería y personal administrativo, que atienden de lunes a viernes de 8 a 20 y los sábados de 8 a 14, otorgando así la mayor amplitud horaria a nuestro afiliadas.

Para un abordaje integral de las pacientes está organizado en subespecialidades que cubren los distintos aspectos de esta especialidad médica: Uroginecología, Climaterio, Patología del Tracto Genital Inferior (PTGI), Ginecología Infanto-Juvenil, Patología Mamaria, Endoscopia Ginecológica, Gineco-Oncología y Endocrinología Ginecológica.

Su jefe es el Dr. Ricardo Cappetta, de larga trayectoria en la Institución, destaca tres rasgos del Equipo a su cargo: profesionalismo, capacitación continua y compromiso con las afiliadas y la Institución.

Gran demanda, consecuente respuesta

Aquí se realizan más 2500 consultas por mes, siendo uno de los servicios con mayor demanda en el ámbito del Sanatorio Dr. Julio Méndez.

Asimismo, realizan anualmente alrededor de 3000 tomas de muestras de Papanicolaou (también conocido como PAP), lo que da una idea del volumen de trabajo del servicio.

La prueba de Papanicolaou, también llamada citología de cuello de útero, es una exploración complementaria que se realiza para detectar en forma temprana alteraciones premalignas o malignas en el cérvix (cuello uterino).

Otra práctica común es la colposcopía, un procedimiento para lograr una vista aumentada del cuello uterino y detectar cambios celulares en esta porción inferior del útero.

Es importante destacar, que además de todas las actividades mencionadas, que no agotan las prestaciones que brinda, el Servicio de Ginecología realiza procedimientos quirúrgicos.

Las cirugías se llevan a cabo tanto por la mañana como por la tarde, de lunes a jueves, dando como resultado unas 500 intervenciones anuales en los distintos niveles de complejidad: baja, mediana y alta.

 

Para tomar en cuenta: los factores de riesgo

Si bien el campo de actuación de la Ginecología como especialidad médica es amplio, un foco sobre el que se pone especial atención es prevenir  y detectar tempranamente el cáncer de cuello de útero, segundo en frecuencia en las mujeres -el primero es el de Mama-, lo que implica tener presentes todos los factores de riesgo de la mencionada patología.

La doctora Cecilia Gandini, médica del servicio, define que “un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de padecer una enfermedad” y señala que “un factor de riesgo de este tipo de cáncer es la infección por Virus de Papiloma Humano (VPH) responsable del 95 % de estas patologías, condición necesaria pero no única, estando asociado con otros factores de riesgo como: la falta de protección en cada relación sexual con método de barrera (preservativo); el tabaquismo, inhibidor natural de las células que se alojan en el cuello del útero y que son la primera línea de defensa ante la presencia de los microorganismos dañinos; un sistema inmunitario debilitado (o inmunosuprimido), por ejemplo por el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana), en pacientes bajo tratamiento crónico con corticoides y pacientes trasplantadas, cuyos organismos no se puede defender de cualquier ataque infeccioso; una alimentación deficiente en vitaminas y minerales; situaciones de estrés  y factores predisponentes propios de la paciente.

Con respecto al uso de anticonceptivos orales, la médica aclara que por sí mismos, no provocan lesiones premalignas o malignas. En este caso, el profesional tratante evalúa la necesidad o no de continuar su uso de acuerdo a los factores de riesgo existentes.  

 

LA DETECCIÓN PRECOZ ES LA MEJOR HERRAMIENTA PARA EL CUIDADO

Y PROTECCIÓN DE LA SALUD FEMENINA CONTRA EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO

 

Detección temprana, clave de una vida saludable

Conocer los factores de riesgo y hablar al respecto con el profesional tratante es importante para las pacientes: la información certera facilita las decisiones a seguir, tanto en el estilo de vida como en la necesidad de controles periódicos.

Es sumamente importante destacar que en sus inicios, las lesiones premalignas y malignas en el cuello de útero son asintomáticas y sólo son detectadas a través del estudio citocolposcópico (PAP y colposcopía), pudiendo ser indicada una biopsia para extraer una muestra que será estudiada con microscopio.

Un examen ginecológico de forma anual marca la diferencia en el control y tratamiento de la enfermedad, entre una vida saludable y otra que no lo es, resultando fundamental el control ginecológico temprano.

Por todo ello, es que el espíritu de los integrantes del Servicio no sólo hace énfasis en una atención médica de excelencia, sino en la prevención y detección temprana, es decir, antes de que una patología pase a ser un problema de mayor entidad.

 

El valor de las campañas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad

Por estos motivos y en busca de brindar el mejor cuidado a la salud de nuestras afiliadas, es que el  Servicio de Ginecología participa activamente en todas las campañas del Sanatorio Méndez enfocadas en la salud femenina.

Del 1° al 16 de octubre de 2018 se llevó a cabo la I Campaña Mujer Sana, unificación de dos campañas anteriores: la destinada al Cáncer de Mama y la de Prevención del Cáncer de Cuello de Útero, a cargo de profesionales de los servicios de Ginecología y de Patología Mamaria.

Las acciones de Mujer Sana consistieron en atención médica y exámenes de diagnóstico (Colposcopía, Ecografía Mamaria, Mamografía y Papanicolaou), de acuerdo al riesgo determinado por el rango etario.

La campaña -destinada a afiliadas entre 30 y 65 años- arrojó resultados más que positivos en materia de prevención y detección temprana de patologías.

Sobre 800 turnos otorgados durante la campaña, se presentaron casi 600 pacientes, de las cuales se realizaron 546 procedimientos diagnósticos (PAP, colposcopía y biopsias cervicales).

En las restantes, hubo que reprogramar los turnos al no estar dadas las condiciones para ser evaluadas.

De los estudios efectuados se detectó que el 3% de la población examinada presentaba lesiones pre-malignas.

Con celeridad, las pacientes afectadas fueron citadas y se procedió a realizarles otros estudios a fin de encarar el tratamiento correspondiente.