Unidad de Nefrología del Sanatorio Méndez

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Unidad de Nefrología del Sanatorio Méndez

Como precisa la Ciencia Médica, la Nefrología es una especialidad, rama de la medicina interna, que se ocupa del estudio de la estructura y la función renal, incluyendo la prevención y tratamiento de las enfermedades renales. En el 2° piso del Sanatorio Méndez funciona desde 1978 el servicio de Nefrología actualmente Unidad de Nefrología. Su jefe es el Dr. Arnaldo Hazama Cardozo. Con él, ObSBA Digital tuvo una extensa charla sobre las tareas que lleva a cabo el equipo que conduce.

ObSBA Digital (OD): ¿Cómo está organizado la Unidad de Nefrología y con cuantos médicos, técnicos, personal de enfermería y administrativos cuentan?

Dr. Arnaldo Hazama Cardozo (AHC): La Unidad de Nefrología cuenta con seis nefrólogos -todos ellos altamente calificados- con conocimiento en procedimientos de hemodiálisis, trasplante renal, diálisis peritoneal, en terapias continuas de reemplazo renal, terapias híbridas y plasmaféresis; cinco técnicos en diálisis que además cuentan con el título de enfermería y dos administrativas.

OD: ¿Nos puede enumerar qué tareas realizan?

AHC: Nosotros atendemos consultorios, donde tenemos 400 consultas por mes. La demanda está cubierta. También efectuamos interconsultas nefrológicas en los pisos de internación, entre 200 y 250 por mes a pacientes con compromiso renal por requerimiento de los médicos de piso; prácticas de mediana complejidad como biopsias renales bajo control ecográfico. Tenemos 1 o 2 por mes, porque no todos los pacientes requieren esta práctica, es sólo para algunas enfermedades renales específicas para diagnóstico, tratamiento y pronóstico. Esto lo hacemos conjuntamente con el Servicio de Ecografía que conduce la Dra. María Pigni.

OD: Pero además de las consultas médicas que atienden ¿qué otras funciones tienen?

AHC: La Unidad de Nefrología cuenta con una sección de Diálisis, que está ubicado en el 2° piso, en una sala que cuenta con un tratamiento del agua y tres equipos de última generación Fresennius, importado directamente de Alemania, el último de ellos incorporado en 2012; brindamos cobertura a los afiliados provenientes tanto en áreas críticas como de los pisos, las 24 horas, todo el año. El equipo profesional y técnico es de altísima calidad.

OD: ¿Puede decirnos que función cumplen los riñones y su relación con la diálisis?

AHC: Los riñones son un par de órganos vitales que realizan varias funciones para mantener la sangre limpia y químicamente equilibrada. El cuerpo genera múltiples desechos tóxicos que pasan a la circulación sanguínea general. Si los riñones no los eliminaran, estos desechos de la sangre se acumularían y dañarían el cuerpo. Cada día, los riñones de una persona procesan aproximadamente 190 litros de sangre para eliminar alrededor de 2 litros de productos de desecho y agua en exceso, que se convierten en orina que fluye hacia la vejiga que la almacena y la libera al orinar a través de un  conducto llamado uretra. Asimismo, los riñones fabrican hormonas que regulan la producción de glóbulos rojos de la sangre y la presión arterial.

La diálisis es un tratamiento médico que consiste en eliminar artificialmente, mediante aparatología médica, las sustancias nocivas o tóxicas de la sangre, especialmente las que quedan retenidas a causa de una insuficiencia renal.

La enfermedad renal crónica (ERC) se define como daño renal o disminución de la función renal durante 3 meses o más. La manifestación más grave de la enfermedad renal es la insuficiencia renal crónica terminal (IRCT) que lleva al paciente a la necesidad de terapia de sustitución renal como diálisis crónica (hemodiálisis o diálisis peritoneal) o trasplante renal, con el consecuente impacto sobre la persona afectada por esta patología y sobre el sistema de salud que debe absorber los costos sociales y económicos que estos tratamientos implican.

OD: ¿Qué cobertura en hemodiálisis brinda ObSBA, a través del Sanatorio Méndez?

AHC: Nuestros afiliados tienen cobertura permanente garantizada y estamos pensando ampliar el número de equipos, pero para eso necesitamos una sala más grande, con más equipamiento. Para tener una idea, estamos efectuando entre 60 y 100 sesiones de diálisis por mes. O sea un promedio de 800 sesiones por año. Todos los pacientes internados en el Sanatorio Méndez que necesitan ser dializados, pasan por el servicio de Nefrología.  El personal del servicio está distribuido de tal manera que cubre todos los turnos, incluidos los sábados, domingos y feriados.

Tanto los médicos como los técnicos en diálisis tienen guardia pasiva, es decir que pueden ser llamados en cualquier momento del día y pueden ser convocados por las áreas Críticas (Unidad de Terapia Intensiva y  Unidad Coronaria) o la Guardia de Emergencias. Es importante difundir esto, porque cuando no teníamos una sala de Diálisis, la Obra Social tenía que derivar a prestadores. La primera hemodiálisis se realizó en 1995 y posteriormente se creó la Sección de Hemodiálisis.

 OD: En algún momento, Usted me comentó que desarrollan actividades de formación universitaria…

AHC: Sí, hacemos docencia, esto no está muy difundido y me gustaría decir que dictamos desde 1990 un Módulo de Nefrología en el marco de la Unidad Docente Hospitalaria (UDH) para estudiantes de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y a partir de este año, vamos a dictar un Módulo de Nefrología para el Curso Superior de Clínica Médica en el contexto de la UDH (*). Nosotros, junto a otros servicios del Sanatorio Méndez, formamos a los futuros médicos. Esto es parte de la formación continua, incluso de los propios médicos que integramos la Unidad, porque es una exigencia estar actualizados.

 OD: Volviendo a las tareas asistenciales ¿qué nos puede decir de la insuficiencia renal?

AHC: Hay que señalar, que cuando hablamos de insuficiencia renal, estamos hablando de una alteración de la función de los dos riñones o de uno en el caso de que sólo se tenga un riñón. Se puede vivir perfectamente con un sólo riñón, pero es necesario asumir que el único riñón está realizando la función de los 2 y por tanto puede estar más predispuesto a desarrollar insuficiencia renal crónica (IRC) si no lo cuidamos.

Cuando los riñones no funcionan bien, se produce una alteración en todas las funciones propias y las manifestaciones de esa alternación dependerán del grado de la perdida de función renal y si se trata de un problema agudo o crónico.

Cuando se produce una insuficiencia renal aguda (IRA), su corta duración no suele dar lugar a que se manifiesten todas las alteraciones clínicas de la falta de función renal. Sin embargo, cuando las alteraciones son prolongadas en el tiempo, ya tenemos que hablar de una Insuficiencia renal crónica (IRC) y en este caso progresivamente irán apareciendo los síntomas y las alteraciones propias de esta situación.

A través de un sencillo análisis de sangre (urea y creatinina) y orina (sedimento y albúmina) y una ecografía renal se puede conocer el grado de alteración de la función renal y saber si se trata de una insuficiencia renal aguda o crónica.

OD: ¿Podría ofrecernos un panorama de los que está pasando en la Argentina y el mundo?

AHC: La enfermedad renal crónica es una epidemia. Está en crecimiento continuo en el mundo y en el país también. Y eso uno lo ve en pacientes en pacientes con IRC avanzada, que son los que están en diálisis. Hay estadísticas claras. Por ejemplo en argentina tenemos 30.000 pacientes en diálisis. La obra social tiene 120 pacientes dializados. Nosotros medimos a partir de la estadística, por la  incidencia y prevalencia.

La incidencia mide el número de casos nuevos en un año por 1.000.000 de habitantes. En Argentina tenemos 168 pacientes nuevos en hemodiálisis, por año. La obra social tiene 178 pacientes nuevos por año.

Después tenemos la prevalencia que es un corte que se hace en un momento del año y también se toma por 1.000.000 de habitantes. En nuestro país hay 680 pacientes en hemodiálisis. Y la obra social tiene 548. Tenemos menos prevalencia y más incidencia que el resto del país. ¿Y por qué tenemos más incidencia? Porque tenemos más pasivos entre nuestros afilados que otras obras sociales, personas más añosas, que es la tendencia mundial.

 En 2006, la Sociedad Internacional de Nefrología instituyó el Día Internacional del Riñón, que se celebra el segundo jueves de cada marzo, a fin de concientizar sobre la importancia de la salud renal y sobre la prevención de enfermedades renales como la Enfermedad Renal Crónica (ERC).

OD: ¿Qué resultados tuvo la Campaña de Prevención organizada el año pasado?

AHC: Encontramos 22 pacientes con ERC, el 22 % de la población examinada. La ERC es una afección renal estructural con o sin disminución de la función renal que se determina en un período de 3 meses. Si está 3 meses esa afección se define como ERC.

La campaña tuvo como objetivo detectar la enfermedad renal en forma precoz, factores de riesgo asociados y tratarlas, antes de que desarrolle la enfermedad cardiovascular y renal.

 OD: ¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar la enfermedad renal crónica?

AHC: En el país y a nivel mundial la principal causa de IRC es la diabetes  y también es la primera causa de ingreso a diálisis. La hipertensión arterial (HTA), la dislipemia (alteración en los niveles de grasas en sangre, fundamentalmente colesterol y triglicéridos), la hiperuricemia (ácido úrico elevado) y la obesidad son considerados factores de riesgo para el desarrollo de ERC, al igual que el tabaquismo. También se asocia con el desarrollo de la enfermedad cardiovascular. Por eso hablamos de enfermedad cardiorrenal. Lo cardiovascular y lo renal están muy asociados. El tratamiento de nuestros pacientes depende del factor que prepondera: si son hipertensos, hay que tratarlos con antihipertensivo y dieta hiposódica. Si hay deterioro de la función renal, se les indica dieta baja en proteinas, con bastante líquido, entre otras acciones. A los que tienen quistes, les hacemos controles periódicos con ecografía.

OD: Todo lo que nos dice nos lleva hacia el terreno de la Promoción de la Salud y la Prevención de la Enfermedad Renal Crónica

AHC: Por supuesto. Nosotros no queremos que los pacientes lleguen aquí con la enfermedad renal crónica…para eso hay que hacer prevención. Nosotros tenemos una historia e ideas de lo que debe ser la prevención. Ya en el 2011, cuando la Dra. Susana Angeleri era jefe de la Unidad de Nefrología, hicimos una Guía sobre ERC para los profesionales de todos los servicios del Sanatorio Méndez, sobre todo para los del primer nivel de atención. Las personas que detectamos en la Campaña organizada por el Sanatorio Méndez, que fueron 22 pacientes, todos eran mayores de 40 años. Y ninguno tenía tratamiento por diálisis.

La incidencia de la insuficiencia renal crónica se ha duplicado en los últimos 10 años, hay muchos pacientes con ERC en estadíos tempranos que no tienen diagnóstico y tratamiento. Es de prever en Argentina un aumento progresivo de estas cifras, considerando la transición epidemiológica en curso, que implica un aumento de las enfermedades crónicas, sumada a un envejecimiento progresivo de la población, hecho que también predispone a la ERC.

 OD: ¿Cuál es entonces su mensaje a los afiliados, Dr. Hazama, en relación al cuidado de la salud renal?

AHC: Existe evidencia que el tratamiento precoz de la enfermedad renal puede retrasar la progresión a estadios más graves, sus complicaciones y disminuir el riesgo asociado a la enfermedad cardiovascular. Así también la detección y tratamiento de factores de riesgo de desarrollo de la ERC (diabetes, hipertensión arterial, dislipemia, hiperuricemia, obesidad y tabaquismo) puede prevenir el desarrollo de ERC. A pesar de ello, la mayoría de los pacientes con enfermedad renal al ser asintomáticos en los estadíos iniciales no efectúan consultas médicas. De ahí la importancia de la consulta periódica a   profesionales  de atención primaria y de la participación en la Campañas de Salud.


LAS "OCHO REGLAS DE ORO" PARA FACILITAR  EL BUEN FUNCIONAMIENTO DE LOS RIÑONES 

  • Hacer ejercicio de forma habitual permite reducir la presión arterial y por lo tanto disminuye el riesgo de enfermedad cardiorrenal.
  • Controlar de forma regular el nivel de azúcar en sangre (control de glucemia).
  • Controlar la presión arterial (el nivel normal es 120/80).
  • Comer sano y controlar el peso.
  • Mantenerse hidratado bebiendo básicamente agua.
  • No fumar.
  • No tomar medicamentos (en especial antiinflamatorios no esteroideos) que puedan dañar los riñones.
  • Hacerse exámenes periódicos si forma parte de un grupo de riesgo.

 

(*) Hay que destacar que el Sanatorio Méndez es Hospital Asociado a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y desarrolla actividades de pregrado desde el año 1990, inicialmente como Unidad Docente Hospitalaria y actualmente como Cátedra de Semiología y Medicina Interna. Desde 2017, el Sanatorio es sede de la Carrera de Especialista en Medicina Interna, y cuenta con prestigiosos disertantes pertenecientes al propio plantel e invitados provenientes de reconocidos centros de referencia.