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CUIDADOS EN EL USO DE LA SAL

Prevencion

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En nuestro vasto y gran planeta encontramos elementos que son indispensables para la vida de los animales y plantas. Uno de estos elementos fundamentales para el desarrollo de la vida son los minerales, en algunos casos los encontramos en forma abundante y en otros no.

Uno de los minerales más cuantiosos que encontraremos en el planeta Tierra, que contiene un nutriente esencial para el desarrollo de la vida y que se encuentra en forma natural, tanto en el agua de mar o en formaciones rocosas subterráneas es el cloruro de sodio también conocido por el nombre de sal.

Pero… ¿Qué es la sal?... ¿En qué radica su importancia? Y… ¿Por qué es tan perjudicial a la salud?

La sal de mesa o sal común es un condimento milenario utilizado desde antaño para saborizar y conservar los alimentos previniendo el deterioro y a mantenerlos en el tiempo como pueden ser las carnes y los quesos, haciéndolos seguros para ingerir. Asimismo, también, se usa en los procesos de fermentación de alimentos como chucrut, fiambres y kéfir.

El cloruro de sodio está conformado básicamente por sodio y cloro, este es un compuesto iónico formado por la mencionada combinación de esos elementos acomodados en una estructura cristalina con forma cúbica.

Es una sustancia esencial para la salud, pero puede resultar dañina si se consume en forma excesiva o insuficiente. Lo que hace que esta sea esencial y peligrosa a la vez, es la presencia de iones de sodio en su composición.

El cloruro de sodio es fundamental para mantener el equilibrio electrolítico de los líquidos corporales de una persona. Si los niveles de electrolitos se vuelven muy bajos o muy altos, una persona se puede deshidratar o sobre hidratar, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU.

De todos los iones en nuestra sangre, el sodio es el que tiene la concentración más alta. Esto se debe a que más del 90% de todo el sodio presente en nuestro cuerpo está fuera de las células. El potasio, por ejemplo, es un ion con el comportamiento opuesto: la mayor parte está dentro de las células y solo un pequeño porcentaje circula en la sangre.

En las sociedades modernas, la sal es básicamente la única fuente de sodio en nuestra dieta y se consume demasiado, muy por encima de nuestras necesidades. Aunque se recomienda una ingesta máxima de 5 gramos de sal por día, la mayoría de las personas consume un promedio de 9 a 15 gramos.

El consumo excesivo de sodio está relacionado con una mayor incidencia de hipertensión, que a su vez aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y daños renales.

Problemas de salud relacionados con la sal

A pesar de su valor histórico y su importancia fisiológica, el alto consumo de sal ha sido reconocido como nocivo para la salud. Poblaciones con baja ingesta de sodio prácticamente no presentan casos de hipertensión y tasas de enfermedades renales y cardiovasculares. En contraste, las sociedades que consumen sal excesivamente presentan niveles cada vez más altos de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

Cuando hay exceso de sodio en el torrente sanguíneo, hay un incentivo para aumentar la cantidad de agua dentro de los vasos sanguíneos. Con un mayor volumen de sangre fluyendo a través de los vasos sanguíneos, aumenta la presión arterial. El aumento crónico de la presión arterial provoca lesiones en las paredes de los vasos sanguíneos, especialmente las de calibre pequeño. Cerebro, ojos, corazón y los riñones son órganos especialmente susceptibles a las enfermedades causadas por la hipertensión.

Además de causar hipertensión, la dieta rica en sodio también interfiere con la efectividad de los medicamentos antihipertensivos, volviendo el control de la presión arterial más difícil con los medicamentos. El paciente hipertenso que no limita la ingesta de sal tiende a necesitar más medicamentos y dosis más altas para lograr una presión arterial más baja.

Además de las consecuencias de la hipertensión arterial, el exceso de sodio también está relacionado con un mayor riesgo de varias otras enfermedades, incluyendo:

  • Accidente Cerebrovascular - ACV
  • Insuficiencia renal
  • Cáncer de estómago
  • Piedras en los riñones
  • Diabetes
  • Asma
  • Osteoporosis

Debido al creciente conocimiento de los problemas de la sal, han surgido algunas alternativas que los consumidores podemos acceder. El problema es que no todos los tipos de sal etiquetados como saludables, lo son realmente.

Asimismo, muchas veces el problema radica en los componentes de los alimentos envasados y no en la cantidad de sal utilizamos, de nada sirve utilizar menos sodio en sus alimentos si los componentes ya vienen procesados con conservante y sodio. Por ejemplo, no es eficaz poner un poco de sal en el agua que se va a cocinar la pasta, si la salsa de tomate, procesada, está llena de sodio. Por lo tanto, es tan importante tener en cuenta, no solo la sal que se le añada a los alimentos, sino también, la relación de sodio con la que vienen los mismos al ser procesados o enlatados para reducir el consumo.

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