
Lugar:
Sanatorio Méndez, Avellaneda 551, Servicio de Tabaquismo, 2º Piso (sector internación). 4909-7931.
tabaquismo@obsba.org.ar
www.facebook.com/cetab.cesaciontabaquica
Atención: Lunes a Viernes de 8.30 a 15.30 y Martes, Miércoles y Jueves de 8.30 a 18 hs.
Tratamiento Integral de Adicción al Tabaco
Este servicio funciona desde el año 1999 y está coordinado por la Lic. Ana María Zanutto, experta en tabaquismo. El servicio cuenta con un equipo de profesionales entrenados especialmente en la problemática.
¿Por qué tratar esta enfermedad?
Porque el tabaquismo es la principal causa prevenible de muerte.
Porque fumar es una enfermedad crónica y recurrente sostenida por una triple dependencia: química, psicológica y social.
Porque afecta a los niños, jóvenes, adultos y ancianos de ambos sexos.
Porque la mayoría de los fumadores intenta dejar, pero no lo logra sin ayuda.
El cigarrillo contiene más de 7000 sustancias tóxicas y cancerígenas.
Está relacionado con la aparición de enfermedades como:
- Cáncer de pulmón, laringe, faringe, riñón, hígado, vejiga, cuello uterino,entre otros.
- Enfermedades Cardiovasculares como infartos, ACV, aneurismas.
- Enfermedades Respiratorias como Enfermedad Pulmonar Obstructiva
- Crónica (EPOC) e infecciones respiratorias reiteradas.
El tabaquismo no sólo afecta la salud de los fumadores, sino también a las personas no fumadoras que están expuestas al humo de tabaco por convivir con fumadores. Se calcula que en la Argentina mueren cada año 40.000 personas por esta causa, y 6000 por tabaquismo pasivo.
¿Cuáles son los beneficios de dejar de fumar?
Cuanto antes se deja de fumar, más beneficios se obtienen. Los beneficios comienzan a sentirse enseguida y se multiplican de manera progresiva:
A los 20 minutos disminuye la presión arterial.
A las 12 horas se normaliza el monóxido de carbono en sangre.
Entre las 2 semanas y los 3 meses mejora la circulación y la función pulmonar.
Entre el primer y el noveno mes disminuye la tos y la falta de aire y el riesgo de infecciones.
Al año el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a la mitad y mejora la energía.
A los 5 años el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad y el riesgo de cáncer de cuello y de ACV se iguala al de un no fumador.
A los 10 años el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también disminuye el riesgo de cáncer de laringe y páncreas.
A los 15 años el riesgo de enfermedad coronaria es similar al de un no fumador.
Objetivos del tratamiento
Concientizar a los pacientes sobre la problemática social del tabaquismo, que afecta a toda la población.
Brindar conocimiento sobre el tabaquismo como adicción.
Acompañar a los pacientes en la recuperación de la enfermedad adictiva.
Enseñar estrategias para prevención de recaída.
Informar sobre los efectos del tabaquismo tanto en el fumador como en el no fumador
expuesto al humo de tabaco ambiental.
Tipos y etapas de tratamiento
Tratamiento individual de Cesación Tabáquica
Tratamiento grupal de Cesación Tabáquica
Grupo de mantenimiento para ex fumadores
Evaluación y seguimiento de pacientes
Intervención psico-educativa.
Acompañamiento psicológico
Medicación con 50 % de descuento
Medición de monóxido de carbono
Otras acciones:
1.- Jornadas de activismo con pacientes:
“Día Mundial Sin Tabaco”
“Día Internacional del aire puro”
2.- Jornadas de capacitación dirigida a profesionales.
3.- Trabajos de Docencia e investigación
Información de interés:
“Los países que han reconocido la importancia primordial de informar al público, han logrado un descenso en el consumo de tabaco”. Panos, agencia londinense de información, añade: “En muchos hogares, lugares públicos y centros de trabajo del Norte, ya no se considera socialmente aceptable fumar”, y la mayoría de las personas se han dado cuenta de que “el tabaco puede matarlas”. “La industria del tabaco está moviéndose hacia el Sur”.
En el Sur, por el contrario, abrir un nuevo mercado es tan fácil como abrir una cajetilla de cigarrillos. Para la industria del tabaco, las condiciones que existen en los países en desarrollo son tentadoras. En tres de cada cuatro de estos países no se imponen restricciones a la publicidad del tabaco y, al mismo tiempo, hay poca conciencia pública de los peligros de fumar. “La gente no conoce los riesgos porque no se le habla de ellos”, observa Panos.
Componentes del humo de tabaco
La mayoría de la gente piensa que el cigarrillo es un puñado de hojas de tabaco enrolladas en un papel. Esto NO es así. Actualmente se estima que el 50% del cigarrillo está compuesto por hojas de tabaco, el 30% por tabaco reconstituido y el 20% por tabaco expandido con dióxido de carbono.
Las hojas de tabaco contienen NICOTINA que es la sustancia del cigarrillo que genera adicción. La nicotina se absorbe rápidamente y llega al cerebro en unos 10 segundos. Algunos estudios muestran que la nicotina que consume un fumador promedio, tanto de cigarrillos comunes como de cigarrillos light, aumentó en un 10% en los últimos seis años haciendo que sea más difícil dejar de fumar y más fácil hacerse adicto.
El tabaco reconstituido está formado por una mezcla de tallos molidos, polvillo de tabaco y tabaco recuperado a la que se le agregan aditivos. Los aditivos son fundamentales en la elaboración de un cigarrillo y tienen dos funciones:
1. manipular el contenido de nicotina (por ejemplo agregando amoniaco, sustancia que aumenta la liberación de la nicotina) y 2. suavizar la aspereza del tabaco (por ejemplo agregando azúcar, chocolate, miel, regaliz, mentol, etc.).
La lista completa de aditivos no se encuentra disponible. Se estima que son más de 600. Al fumar un cigarrillo, se genera un proceso de combustión incompleta con temperaturas que llegan a los 1000 ºC, y que transforman los componentes originales de la planta. Se estima que el humo de tabaco contiene unos 7.000 componentes, de los cuales casi 70 son sustancias que producen cáncer (por ejemplo: arsénico, benceno, berilio (un metal tóxico), 1,3-butadieno (un gas peligroso), cadmio (un metal tóxico), cromo (un elemento metálico), óxido de etileno, níquel (un elemento metálico), polonio-210 (un elemento químico radiactivo) o cloruro de vinilo) y otros pueden ser tóxicos para el cuerpo humano. El humo visible representa sólo el 5-8% de lo que se produce al fumar un cigarrillo. El resto está compuesto de gases invisibles, entre los que se incluye el gas cianhídrico, un gas venenoso que reduce la capacidad del organismo para transportar oxígeno y el monóxido de carbono (CO) un gas muy tóxico que constituye del 3 al 6% del humo inhalado.
El CO interfiere en el transporte del oxígeno. Al fumar, todos los órganos reciben menos oxígeno.
El alquitrán es un residuo negro y pegajoso que contiene miles de sustancias químicas que se desprenden en el humo del cigarrillo, sus restos quedan depositados en el pulmón como el hollín en una chimenea obstruyendo los bronquios y afectando la respiración.
Los filtros, hechos de acetato de celulosa, retienen parte del alquitrán y del humo antes de que éstos lleguen a los pulmones del fumador. También enfrían el humo y lo hacen más fácilmente inhalable. Los filtros no son degradables y son la principal causa de basura en el mundo. Un estudio realizado por la Universidad de San Luis muestra que los filtros tienen altas concentraciones de cadmio, un metal tóxico para la salud.